Entre Tin el Pollito y Bebé Serpiente nace una profunda amistad, las familias de los personajes recién eclosionados, enemigas por naturaleza, intentan impedirlo a toda costa, la Madre Serpiente obliga a Bebé a comerse a Tin, pues así funciona naturalmente la cadena alimenticia, Bebé se niega alegando que su padre Mac Culebra es vegetariano, y protesta a su madre por querer arruinar su amistad.
La familia Gallina al notar la extraña relación entre especies, impide a Tin llevar una vida normal, le prohíben tener amistades raras, lo obligan a vivir su infancia encerrado en el gallinero, Tin enferma y su tía Gallina Turuleca conmovida por su mal estado le ayuda a escapar.
Mientras tanto en la otra familia ya han diseñado un plan para engañar a Bebé y cazar a Tin, luego de una gran algarabía Tin es cazado y descubre que ha sido engañado por su amigo Bebé, ambos asombrados con el engaño impuesto por los padres de Bebé deciden escapar juntos para salvar su anhelada y sólida amistad. Las familias al sentirse abandonadas comprenden el daño, reflexionan sobre lo que está naturalmente normalizado, se permiten contemplar otros puntos de vista propuestos por sus hijos y aceptan vivir en armonía.
Tin, tin, tin marín
Cúcara mácara
Títere fue…
Muy pronto...
